lunes, 14 de mayo de 2007

Caracas: No puedo vivir sin ella, no puedo vivir en ella…

Como en otras ocasiones comienzo por saludarlos, ¿cómo me les baila? ¿Todo es bello? Pues si vienen llegando de la “calle”, estoy casi seguro que si no estaban en el Normandía, en el Dallas, en Banesco de cobrar un Cheque o en el cine con su futura ex novia o novio, todo, NO es bello… A cuántos de uds. No les ha provocado agarrar unos cinco Kilitos de C4 y disponerlos tímidamente en plena Francisco Fajardo a las 5p.m., 5:30 p.m. (hora pico aquí en Ccs, hora Fucker para el Tío) y abrirle un buen boquete a esa verga y acabar con la méndiga cola???? A cuantos no les ha provocado llegar a La Texaco de Las Mercedes un viernes a las 10:30 p.m. Con una comisión del IVIC y otra de La Guardia Nacional a llevarse a toda esa pila de monos desgraciados para luego analizarlos a fondo en laboratorio y averiguar que coño tienen en la cabeza???! O con una comisión de La Lopna por el San Ignacio un sábado a las 11 p.m. De seguro gozarían más que carajito comiendo moco. Lo cierto mis compañeritos, es que todo esto es parte de la fauna urbana (permítanme el Cliché) que nos rodea en esta ciudad. A quién no le han torteado el techo del carro y cuando percata es un motorizado de esos suicidas de autopista que está reclamando su espacio; “la línea blanca es nuestra coño!!! Dos Antoni Maison a la izquierda, y dos a la derecha, respeten a los tipos! ”. A cuántos no les ha pasado un pavo en Merú con destino a Paparo (que suena Pa pa re) A ciento y pa` rriba casi peinándote la maleta con la viga de la camioneta aún y cuando los otros tres canales de la autopista tan vacíos y tú vas por el canal lento? Eso sólo hablando de los de a carro… ¿Y los de a pié? A todo aquel que se haya montado en el metro a las conocidas horas pico se lo han recostado. La razón es sencilla, ya no hay espacio coño! Lo peor es que el bendito metro se ha vuelto tan particularmente venezolano que la vaina parece una extensión de Rutas Suburbana Expresos Tinaquillo - Campo Carabobo Cooperativa Unida pero bajo tierra. De toda vaina uno consigue, guacales, bolsas, morrales gigantes, carritos de forros de celular, cajas de todos tamaños yyyy, hasta jaulas con periquitos. Lo bonito del metro está en cuanto se abre la puerta. La cosa en un principio respondía a la necesidad de salir de un vagón, correrse el andén de la transferencia y montarse en el primer tren que viera con la finalidad de evitar al cagalero de gente que venía con uno en el tren que terminaba de dejar. Pendejamente, porque siempre, pero siempre, va a estar full. Ahora no, la vaina ya dejó de ser una cosa de aprovechamiento del tiempo para convertirse en una carrera a título personal como si es que al que llegara primero al puto tren le fueran a dar un multiabono infinito. Lo cómico de esta parte está en las “caiditas” casi siempre de aquellos que se lo toman a pecho y pretenden subir por las escaleras convencionales saltando de seis en seis pa ahorrar tiempo, amén de los tropiezos, paquetes chilenos, y demás triquiñuelas metrunas. Una vez dentro del bendito vagón, uno comienza a percibir un ligero olor a chigüire en tomate e` palo, comienza una gota de sudor a rodar por el cabello y ahí viene el “coño, esta vaina no tiene aire acondicionado”. Y pues, a mamar… Si uno no estuviera mimetizado con la gente que lo rodea pudiera salir y meterse en otro vagón, pero no, hay que vivir el karma hasta dos estaciones antes de la de destino, que es cuando uno decide despegarse de esa “placenta” a la que ta pegao y juyir, y de nuevo, carrerita hasta el torniquete, y bienvenida Ccs. La de arriba. Aqueeeel Calorón inmamable! Si no, una odiosa lluvia que no es tanta como pa mojarte completito pero sí suficientemente jodida como pa producirte una bronco - pulmonía de una cepa egipcia inmune a todas las vainas que terminan en Grip, que valga la cota, NO SIRVEN PA UN CARAJO excepto pa doparte y hacerte pasar todo el día como en una pálida de doce porros. Y que me dicen del ambiente, bello no?, ahorita no se si han notado la temigosa película blanca que ya se puede ver en el aire, que es la muestra fehaciente de que la estamos cagando y que de seguir así nos va a terminar hinchando los cojones de más. A eso lo llaman, este… como es… Creo que Con Ta Mi Na Ción. El calorón inmamable, es eso, contaminación. El clima loco loco, es eso… contaminación. Los incendios espontáneos y la nueva temiga diurna - nocturna que maquilla a Ccs. es eso.
Ni hablar de la ley, jejejeje, esos sí que son cómicos, pero a ese particular lo atenderemos en otra entrega de nombre “Los pacos: de cursos y otras mañitas…” Pero, mis hermanitos, así existan todas y muchas muchas otras más razones como pa decidir irnos pa Cabrupta, Viento Fresco, Cantaura, Bejuma, Timotes o cualquier otro destino más tranquilo que nuestra ciudad, los caraqueños somos y seremos caraqueños hasta la muerte; nos encanta el Caos, el miedo, la tensión, el calorón, la jodienda y la anarquía, razones por las cuales uno suele decir que Vzla. Es Ccs. Y lo demás es monte y culebra; a pesar de ello tenemos que cuidarla un pelo más, jodamos, portémonos mal, pero coño consideremos un pelo al que está al lado, si lo vamos a recostar ofrezcamos besitos al menos, comprémosle una cafetera a cada organismo policial de esta concurrida ciudad pa que dejen de pedirnos “pal café”, aprendamos a utilizar las vainas y sobre todo a ser GENTE. Aprendamos a querernos porque nos toca vivir juntos mucho, mucho rato más…

2 comentarios:

Nina dijo...

Escribe más! Nina likes it. ESCRIBE FLOJO!

Chiqui dijo...

JaJaJaJaJaJaJaaaaaaa!!!!!

cómo me reí!!! Voy a linkearte en mi blog... jajajaja

Keep blogging!
=)

www.andreinaromero.blogspot.com